No, no quiero asustarte, los errores forman parte de cualquier aprendizaje.

Pero como llevo tanto tiempo en este mundillo y me han pedido tantos consejos después de un error, he recapitulado los más importantes, para que no caigas en ellos.

Nota: aunque en el texto me dirijo a perros, porque para mí es más común estos problemas en ellos, quiero que apuntes que todos estos errores son extrapolables a gatos, hurones, erizos, o cualquier carnívoro domestico que alimentes con una dieta natural BARF.

Veamos el top 5 de los errores más comunes en la alimentación natural BARF.

Número 5: No descongelar la comida

Es el error que todos hemos tenido alguna vez, es el menos grave y siempre tiene solución.

Si nos has descongelado la comida de tu pequeño no pasa nada, hay varias alternativas.

  • Puedes descongelarla en el microondas, lo único es que en el caso de los huesos carnosos esto está prohibido.
  • En el caso de los huesos, puedes ponerlos en agua muy caliente, no al fuego, solo agua caliente en un cuenco.
  • También puedes cambiar el menú y darle algo que no necesite descongelación, una lata de comida húmeda de calidad, algo de la comida que toque ese día para los humanos de la casa (siempre cuidado con los aderezos).

Hay gente que piensa que es mejor dar la comida congelada, porque así obliga a masticar al perro, o porque así en verano se refresca más, pero esto puede causar vómitos, debido al rechazo del cuerpo, del alimento congelado, por lo que no te lo aconsejo.

Pero bueno, en principio este es un error leve, pasemos a cosas más serias.

Número 4: Empezar la dieta sin los conocimientos adecuados

En cualquier tema en el que quieras iniciar tu andadura, debes tener un mínimo de conocimientos, ya sea para dar alimentación natural, adquirir un nuevo compañero peludo, o hacer una receta de cocina.

¿Quién hace un huevo frito sin saber cómo? Si lo haces así, ten seguro que te acabarás quemando.

Pues lo mismo ocurre con la alimentación de tu mascota.

Cuando no tenemos conocimientos, lo más normal es equivocarnos, y como he dicho antes, los errores son naturales, pero si tenemos recursos suficientes, ya sea en internet, por amigos, o porque tu veterinario está a favor de la alimentación natural, ¿por qué hacer las cosas a ciegas?

Estoy segura de que de esta manera vas a cometer errores y luego te frustrarás e incluso creerás que la culpa es que la dieta no es adecuada, o que tu perro es una excepción, pero no te equivoques, simplemente necesitas leer más antes de empezar.

Tu perro, gato, hurón o erizo, no va a perder calidad de vida si esperas un mes para informarte, yo me informé durante un año entero, ni siquiera tenía aún a mi perrita conmigo.

Pero si puede perder calidad de vida, si lo haces sin un mínimo de conocimientos.

Además, me tienes aquí, para ayudarte, no solo por los servicios que ofrezco, también tienes un apartado entero en mi web llamado ¿Nuevo? Empieza por aquí.

¡Así que a estudiar! Tu bichillo se lo merece.

Número 3: Hacer mal los cálculos

Se que podría ir dentro del error anterior, pero le hago una mención especial porque me parece un error muy fácil de solventar, y algo que todo dueño debe saber hacer bien.

Existen muchas tablas ya elaboradas por edad, peso, etc… para que no tengas que preocuparte de los cálculos, pero todos somos humanos, y podemos equivocarnos, al realizar esas tablas, para facilitaros el trabajo.

Por eso creo necesario, que cualquier dueño sea capaz de hacer él solo los cálculos de la ración diaria de comida para su perro y de los alimentos diarios.

Puede que suene un poco estúpido, pero tengo comprobado que no todo el mundo sabe de dónde proceden las cantidades que les doy en una dieta personalizada, o que ni siquiera saben hacer una sencilla regla de tres.

Vamos entonces a hacer un ejemplo juntos.

Mi perro pesa 30 kg, y debe comer el 2% de su peso, ¿qué cantidad de comida le toca al día?

Pues si usamos las reglas de tres tenemos:

30 kg ———- 100% del peso de mi perro

X—————- 2%

De aquí despejamos la X y obtenemos la cantidad.

X = 30 x 2 / 100 = 60 /100 = 0,60

Este 0,60 estaría escrito en kg, por lo que si lo transformamos a gramos obtenemos que la cantidad diaria de comida para mi perro de 30 kg es de 600 gramos.

Esto es extrapolable para los cálculos de cada alimento, por ejemplo:

Mi perro debe comer 600 gramos de comida y solo el 50% de huesos carnosos.

600 gramos ———— 100% de la ración diaria

X ————————– 50% de huesos carnosos.

Volvemos a despejar la X:

X = 600 x 50 / 100 = 30000 / 100 = 300 gramos de la comida, son huesos carnosos.

¿Queda claro verdad? ¡Pues a hacer los cálculos tú mismo! 🙂

Número 2: Mezclar muchos tipos de alimentos de golpe

Es normal que tengamos muchísimas ganas de ver cuáles son los gustos de nuestro perro, si le gusta el pescado, las vísceras, el pollo, la ternera… nos encanta verle disfrutar con las cosas nuevas, olerlo, chuparlo o incluso ladrarlo o enterrarlo, porque le es desconocido.

Además existe y es importante dar variedad en esta alimentación, pero al iniciarnos corremos el riesgo de hacer mezclas exageradas y acabar con problemas digestivos.

Por eso, es mejor que empieces con un tipo de alimento de origen animal, por ejemplo, pollo, y algo de verdura. Sería lo llamado dieta blanda, que además te ayudará a hacer la transición si tu perro viene de comer pienso o es delicado del estómago.

Cuando lleves varios días con estos ingredientes, puedes añadir uno nuevo de cada categoría.

Más adelante añadirás un porcentaje pequeño de huesos carnosos y mirarás durante unos días como digiere y como son las heces.

Lo mismo con las vísceras, el pescado y los huevos, son alimentos más fuertes y si los metemos de golpe podemos acabar con vómitos, diarreas y la factura veterinaria porque seguro que entras en pánico.

¿Por qué? Porque si os pasa esto es que no habéis leído lo suficiente antes de comenzar la dieta 😉 (Error número 4)

Ni que decir que si tienes un perro sensible, debes ir muy poco a poco añadiendo alimentos nuevos a su dieta, esto también es válido si estás haciendo una dieta de descarte porque tu perro tiene alguna alergia o intolerancia.

También quiero anotar en este error, el hecho de volvernos locos al iniciar la dieta, metiendo un montón de suplementos, cuando seguramente no los necesite, ya que con una dieta variada no hacen falta.

Si quieres meter suplementos, no lo hagas hasta que no lleves un tiempo con la dieta, solo puede que se aconseje algún suplemento para ayudar con las digestiones como el Maxxidigest.

Piensa que esos suplementos también pueden alterar los resultados de la dieta, por ejemplo, la levadura de cerveza puede hacer que las heces sean más blandas y producir flatulencias.

Por lo que antes de meterlo, pregunta si puedes hacerlo o no.

Top Número 1: Los huesos en la dieta natural.

Los huesoso carnosos, son los que más quebraderos de cabeza producen en los dueños que alimentan con una dieta natural.

El primer problema va relacionado con el número 4 de la lista.

¿Cuantas veces has leído que los huesos carnosos deben ser carnosos?

Yo miles, y miles de veces lo volveré a repetir.

Es importante que los huesos que les damos en la ración diaria de comida, estén rodeados de carne, mínimo 50% de carne, porque esta carne mantiene el hueso en el interior, y ayuda a que el trozo de carne, pase sin problemas por el esófago de tu perro, ya sabes que no mastican mucho, de esta forma, la carne une los trozos mordidos y lo dirige en un bloque hasta el estómago.

Otra frase de primero de BARF, relacionada con errores con los huesos, los huesos siempre deben darse crudos.

No es que nos guste dar los huesos crudos para que nuestros perros parezcan lobos domésticos, ni nos hemos vuelto locos, el hueso crudo es flexible, tiene un contenido de agua importante que lo hace más digestible.

Al cocinar el hueso, digo cocinar, pero me valen los términos, hervir, pasar por agua e incluso secar al aire, este hueso, pierde el agua, por lo que se vuelve más duro y puede dar problemas digestivos.

No solo porque puedan hacer heridas internas, al ser más difícil su digestión, sino porque al no tener agua, va a intentar raptar agua.

Si no consigue agua suficiente de los alimentos ingeridos, se producirán compactaciones (heces duras que no salen solas).

Además nuestro amigo beberá excesivamente agua, para hidratarse, pudiendo dar lugar a una dilatación de estómago.

Otro error relacionado con los huesos es el que comenzar con una cantidad alta de huesos carnosos en la dieta, o huesos carnosos con poca carne.

Sé que los huesos carnosos suelen ser la parte más económica de la dieta de nuestros animales, pero no podemos darle un 70% de cuellos de pollo (por poner un ejemplo) a un perro, sin tener en cuenta que esos cuellos no tienen un 50% de carne, lo que origina estreñimiento en los perros e incluso vómitos en algunos casos, por un exceso de hueso en la dieta.

Eso como daño inmediato, pero si se mantuviera una dieta muy alta en huesos, podemos tener un exceso de calcio en el organismo, lo que dará lugar a problemas más adelante, como por ejemplo, problemas articulares, cálculos urinarios, etc.

Solo se da un 70-80% de hueso carnoso, cuando usamos piezas de animales enteros con su carne alrededor, por ejemplo, al dar un pollo entero, porque en este caso estamos dando el animal entero que se comerían en la naturaleza, lleva la proporción ideal de hueso y carne, por lo que no tenemos que hacer distinción cuando calculamos huesos carnosos y carne, puedes unirlo.

Para los demás casos, mejor mantener las proporciones entre el 50-60% y siempre haciendo caso a las heces de nuestros niños, que son un gran indicativo de la cantidad de hueso que comen.

Las heces blancas y duras no deben ser las heces normales que recoges a diario (porque hay que recogerlas 😉  )

Conclusiones

Las prisas no son buenas, actúa con prudencia, sentido común y responsabilidad. Tú eres el responsable último del bienestar de tu mascota.

Estamos de vacaciones hasta el 4 de octubre. ¡Pide tu dieta y te la elaboramos a nuestra vuelta!

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